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A puro ritmo portugues: one trip en Lisboa

La capital portuguesa deslumbra en el colorido de sus calles, y deja traslucir sus raíces en cada rincón. Descubrí un recorrido con mucha historia.

Lisboa es una buena opción en cualquier época del año: en año nuevo, su Plaza de Comercio se viste de gala.

La llegada por la Rua Augusta, adornada con todos los brillos de la fecha, anuncia que la fiesta está por comenzar.

Recuerdo ese 31 de diciembre tan alegre, se sentía la cuenta regresiva en el aire.

Sombreros de colores anunciando el nuevo año, shows musicales en vivo, fuegos artificiales y el conteo a las 12 de una plaza repleta, hacen de la nochevieja un festejo único.

El clima atlántico suaviza el invierno en esta fecha y hace que en el verano, los días no sean tan calurosos. Razón de sobra para recorrerla de punta a punta.

Un barrio con recorrido propio: Alfama

Tranvía 28: Una buena opción para comenzar el recorrido por el barrio es subir a este clásico transporte en la Plaza de Martim Moniz y bajar en la parada frente al Panteón Nacional.

Mirador Das Portas Do Sol: Lisboa se caracteriza por tener vistas panorámicas imperdibles. Una de ellas es éste mirador ubicado que ofrece una de las postales más lindas de Alfama.

Fama de Alfama: En un ambiente íntimo, este restaurante ofrece junto a la clásica comida portuguesa, un show de Fado los jueves, viernes y sábados a las 20.30hs.

Punto de Partida: Belem

Barrio emblemático de donde partían los barcos en la época de las conquistas y en el que se encuentra el Monasterio de los Jerónimos, Patrimonio de la Humanidad.

Otras paradas son la Torre de Belem, a orillas del Río Tajo, y el Monumento a los Descubrimientos cuyo mirador ofrece unas vistas increíbles.

Antiga Confeitaria de Belém: Una de las estrellas de Belem son sus famosas tortitas de nata, y en esta confitería antiquísima, aseguran, tener la receta original. ¡y vale la pena probarlas!

Todo Terreno

Recuerdo que en un primer momento, creía que había un bus turístico como en muchas ciudades.

Pero mi sorpresa fue, cuando en Belém, vi con mis propios ojos al bus meterse en el río. Y sin dudarlo, fui a esperar al próximo.

Bus Anfibio: Una atracción diferente a cualquier bus turístico, es este transporte que te llevará por tierra y agua.

El Hippotrip realiza un recorrido de hora y media por los principales puntos de Lisboa e incluye guía.

En las alturas

Una de las marcas registradas de Lisboa, son sus Elevadores que permiten no sólo trasladarse en lo alto, sino que ofrecen vistas muy buenas.

Guardo las mejores vistas de esta ciudad con porte colonial.

Elevador de Santa Justa: conecta la Baixa (parte baja de Lisboa) con el barrio del Chiado, conocido como el más bohemio.

Subir al Elevador tiene la misma función que un tranvía sólo que éste es el único vertical. En la terraza hay una cafetería para tomar algo y disfrutar de la vista panorámica.

Existen otros elevadores dignos de visitar: el Elevador Da Gloria que recorre el Barrio Alto, el Elevador Da Bica que finaliza en el Mirador Santa Catalina y el más antiguo, el Elevador Do Lavra.

Un extra tip: con la Lisboa Card (tarjeta turística que te permite acceder al transporte público y ofrece descuento en muchos lugares de la ciudad) el acceso es gratuito.

La historia contada a través de un azulejo

En muchos museos he visto colecciones enteras de obras de arte. Pero en Lisboa, este complejo histórico tiene una particularidad única.

Museo Nacional del azulejo: En una exposición que recorre la historia de la ciudad a través de sus azulejos más característicos.

Si hay algo que impacta en la arquitectura de las calles de Lisboa es la cantidad de azulejos que adornan sus muros.

De todos los colores y diseños, los azulejos que se encuentran en las calles de la ciudad son rescatados en este museo y también, en alguna casa de souvenir, siendo este el regalo más original de estos pagos.

Un extra tip: con la Lisboa card la entrada es sin cargo.

Lisboa es una opción completa para todos los sentidos ¿te atreves a descubrirla? ¡Contame tu opinión!

Cuando te animás a conocer lugares nuevos, zambullirte  en su historia, te das cuenta que los límites muchas veces nos los ponemos nosotros mismos.

Por eso, fiel a mi espíritu de Trotamundos reservo un lugar muy especial para mis pasiones, como viajar.

Y en este sentido, así como en los viajes, la curiosidad por explorar me hizo convertir mis sueños en un plan.

Si te pasa lo mismo y querés que te acompañe, este camino es para vos.

Si te gustó este post, compartilo para que otros soñadores puedan vivir esta experiencia.

Muchas gracias!

 

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